
Hemos convertido un calabacín en una especie de canelón vegetal al vaciar su interior. Luego lo hemos rellenado con una buena morcilla y lo hemos cubierto con una bechamel. El resultado, un buen primer plato, sencillo y con unos ingredientes asequibles que no desequilibrarán vuestro presupuesto. Es más, al vaciar el calabacín siempre podréis aprovechar su, llamémosle, pulpa para preparar una rica crema de calabacín. Hay que sacarle partido a todo.
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 | INGREDIENTES |
- Dos calabacines medianos
- 200 g de morcilla de arroz
- Piñones
- 100 g de nata para cocinar
INGREDIENTES PARA LA BECHAMEL
- 50 g de mantequilla
- 50 g de harina
- Medio litro de leche
- Sal
- Pimienta
- Nuez moscada
- Queso rallado para gratinar
 | PREPARACIÓN DEL RELLENO |
- Tostar los piñones y reservar.
- Quitar la piel de la morcilla y una vez troceada poner en
una sartén durante unos minutos. Añadir los piñones y la nata líquida. Una vez
integrado, retirar y reservar.
 | PREPARACIÓN DE LOS CALABACINES |
- Lavar, secar y cortar los calabacines en trozos de unos 4
centímetros.
- Vaciar el interior con un sacabolas sin llegar al fondo y
dejando un margen lateral.
- En una cazuela poner agua al fuego y cuando rompa a hervir
añadir la sal y hervir los calabacines durante seis minutos.
- Romper el hervor introduciéndolos en agua fría con hielo.
Escurrir sobre papel de cocina.
- En una fuente de horno poner los calabacines y rellenarlos.
- Napar con un poco de bechamel, queso rallado y gratinar.
- Servir con una base de bechamel sobrante y comer caliente.
 | PREPARACIÓN DE LA BECHAMEL |
- Poner en una sartén la mantequilla troceada y cuando esté
deshecha añadir la harina. Dejar unos minutos al fuego para que se tueste.
Agregar la leche en dos veces.
- Salpimentar, añadir la nuez moscada y dejar hervir hasta el
espesor deseado.
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