miércoles, 4 de marzo de 2026

SOPA DE MEJILLONES Y FIDEOS

 

El mejillón quizás sea el más modesto de los alimentos que nos da la mar. Tiene un precio asequible a todos los bolsillos. Es muy sano y se puede cocinar de mil maneras. Si miráis nuestro apartado de la “A a la Z” de este blog de cocina lo podréis comprobar fácilmente. Hoy hemos querido juntar los mejillones con otro alimento barato, básico, unos fideos gruesos. Hemos unido en un plato un genuino producto de la tierra como es el trigo con otro de la mar, el mejillón. El resultado ha sido excepcional y os invitamos a probarlo.

Fuente: “Sopas” Fundación Alicia


RECETA

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INGREDIENTES
  • Un kilo de mejillones
  • 150 g de fideos del nº 4
  • Una tacita de vino blanco
  • Un pimiento rojo
  • Una cebolla
  • Tres tomates maduros pera o similar
  • Dos dientes de ajo
  • Un puñado de avellanas tostadas
  • Una ramita de perejil
  • Una cucharada de carne de ñora
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta
  • Un litro de caldo de pescado

PREPARACIÓN
  1. Lavar los mejillones y ponerlos en una cazuela junto con el vino blanco. Tapar la cazuela y ponerla al fuego hasta que se abran los mejillones.
  2. Cuando estén fríos sacar de su cáscara y reservar el agua de la cocción.
  3. Pelar la cebolla y los dientes de ajo. Limpiar el pimiento. Cortar los tomates y triturarlo todo.
  4. Pasarlo a una cazuela con aceite y sofreír durante 15 minutos hasta que reduzca. Añadir el caldo de pescado y el líquido de la cocción de los mejillones una vez colado.
  5. Cuando empiece a hervir añadir los fideos y la picada de avellana, perejil y ñora. Dejar hervir hasta que los fideos estén en su punto, según indicaciones del fabricante.
  6. Rectificar de sal y pimienta.
  7. Añadir los mejillones que teníamos reservados.
  8. Servir caliente.



miércoles, 25 de febrero de 2026

MANTECADOS DE PORTILLO

 

Hay dulces que se pierden en la memoria de los tiempos. Son tan antiguos que es difícil seguirles el rastro. Un caso concreto es el de los mantecados de Portillo, así llamados porque son tradicionales de esta localidad vallisoletana y que llevan haciéndose de la misma forma desde hace quinientos años. La particularidad de estos mantecados es su glaseado blanco gracias a la capa de azúcar que los cubre. Se dice que en aquella época esos mantecados se conocían como dulces para cristianos puesto que uno de sus ingredientes principales era la manteca de cerdo, algo prohibido para los musulmanes. Hay documentos históricos de 1499 que hacen referencia a estos mantecados que encargaban las cofradías de las iglesias de Valladolid. Con el paso de los siglos, este dulce fue adquiriendo presencia en muchas fiestas y celebraciones especiales de toda la región. Hoy aún se pueden adquirir en algunas pastelerías pero nosotras os proponemos intentar hacerlos en casa. Manos a la masa.

 
RECETA

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INGREDIENTES

  • 200 g de manteca de cerdo a temperatura ambiente
  • 25 g de azúcar
  • 300 g de harina de trigo tamizada
  • 50 ml de vino blanco
  • La ralladura de una naranja

   PARA LA COBERTURA GLASEADA

  • 250 o 300 g de azúcar glas
  • 2 claras de huevo
  • Unas gotas de zumo de limón.


PREPARACIÓN
  1. Poner en un bol todos los ingredientes de los mantecados, amasar y mezclar con las manos hasta conseguir una masa homogénea que no se pegue en los dedos.
  2. Hacer una bola, cubrir con film y dejar en el frigorífico al menos unas dos horas.
  3. Estirar la masa entre dos papeles sulfurizados hasta obtener un grosor de un centímetro. Cortar con un cortapastas de forma ovalada.
  4. Precalentar el horno a 180º e introducir los mantecados unos 15 minutos hasta conseguir un ligero tono tostado.
  5. Dejar enfriar sobre una rejilla.

 DE LA COBERTURA

  1. Batir las claras con el azúcar y unas gotas de limón.
  2. Pintar los mantecados con esta mezcla.  
  3. Dejar secar sobre una rejilla o bien meter en el horno a una temperatura de 50º hasta que se haya secado la cobertura.