miércoles, 25 de enero de 2023

CREMA DE REMOLACHA CON YOGUR

Parece mentira que de una planta tan simple puedan salir unos platos tan ricos. Antiguamente tan solo se comían las hojas pero los romanos, curiosos ellos, hurgaron en la tierra y vieron que la raíz también era comestible. Muchos años después, en el siglo XVI, los ingleses y los alemanes le dieron un empuje definitivo a la remolacha.

Esta hortaliza es una fuente de salud. Previene la hipertensión y el colesterol, tiene gran cantidad de fibra y un elevado contenido de azúcar, motivo por el cual los diabéticos deben comerla con moderación. Conviene hervirla y al manipularla seguro que se os mancharán los dedos de un color rojo brillante. Es el mismo color que adquiere esta crema de remolacha que hoy os proponemos. El contrapunto lo da el yogurt con el que completamos el plato.


RECETA

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INGREDIENTES
  • 600 g de remolacha
  • Un litro de caldo de verdura o agua
  • 2 zanahorias
  • 1 puerro
  • 1 cebolla
  • 1 diente de ajo
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Hierbas aromáticas (opcional)
  • Un yogur sin azúcar

PREPARACIÓN
  1. En una cazuela poner el aceite de oliva y rehogar la cebolla cortada, el puerro también cortado y el diente de ajo laminado. Agregar las zanahorias peladas y cortadas en rodajas. Añadir las remolachas peladas y cortadas a trozos.
  2. Añadir el caldo de verduras reservando una parte para poner al final dependiendo del espesor que queramos.
  3. Rectificar de sal y hervir hasta que todas las verduras estén blandas. Si añadimos las hierbas aromáticas dejar hervir unos cinco minutos más. Triturar y servir con un poco de yogur sin azúcar.
  4. Los veganos pueden sustituir el yogur por leche de coco o nata vegetal.



lunes, 16 de enero de 2023

16 DE ENERO: DÍA MUNDIAL DE LA CROQUETA


No estamos para derrochar ni para malgastar. Hay que aprovecharlo todo. Dar una segunda oportunidad a los alimentos. Creemos que con esta finalidad se inventó la croqueta, este cilindro o bola de carne, pescado u otros ingredientes, que una vez triturados y ligados con una bechamel se reboza y se fríe hasta conseguir esta textura crujiente por fuera y tierna por dentro. Hay gente que a las croquetas las llama “concretas”. Evidentemente es un error, pero un error que no deja de ser una verdad porque en las croquetas se concreta todo el saber culinario de nuestras madres y abuelas que se ha transmitido de generación en generación. Por ello no está de más que a la croqueta se le dedique un día al año que se celebra cada 16 de enero.  

Si queréis acceder a las recetas que hemos publicado hasta este momento, podéis hacerlo desde el buscador o desde la siguiente lista. ¡Que aproveche!