miércoles, 5 de agosto de 2020

LECHE MERENGADA



Jacobo Morcillo, comisario de policía y letrista aficionado, viajaba en 1946 en tren a Galicia. A través de la ventanilla del vagón de tercera y ya en tierras gallegas vio un hermoso ejemplar vacuno. De repente le llegó la inspiración y se apresuró a escribir en un simple papel: “Tengo una vaca lechera, no es una vaca cualquiera. Me da leche merengada. !Ay! Qué vaca tan salada. Tolón, tolón. Tolón, tolón”. Un exitazo. Seguro que los más veteranos recordaréis su melodía, obra del músico Fernando García Morcillo, pariente del anterior. Jacobo murió en octubre de 2004 habiendo escrito cantidad de letras de anuncios.
En mi infancia no tenía ni idea de qué era la leche merengada pero ahora el “tolón, tolón” me viene siempre a la memoria cuando debo decidir si tomar una horchata, una leche preparada o una leche merengada. Difícil elección porque todas estas bebidas me encantan. Hoy he optado por la merengada. Se distingue de la leche preparada porque la merengada lleva entre sus ingredientes claras de huevo y porque parte de la bebida está parcialmente helada con una textura similar a la de la nieve. Ni que decir tiene que la leche merengada hay que tomársela muy fría. Pero si la queréis mucho más fría, el paso siguiente es tomarla como helado de leche merengada.


RECETA

.
INGREDIENTES
  • 500 ml de leche entera
  • La piel de un limón (sin la parte blanca)
  • 30 g de azúcar
  • 1 rama de canela
  • 2 claras de huevo
  • Canela molida
  • 20 g de azúcar glass
  • Una pizca de sal

.
PREPARACIÓN
  1. En un cazo poner la leche, los 30 g de azúcar, la rama de canela y la piel de limón. Poner al fuego y cuando rompa a hervir retirar y tapar. Dejar infusionando durante media hora.
  2. Colar, dejar enfriar y meter en la nevera.
  3. Media hora antes de preparar el merengue meter la leche en el congelador.
  4. Con unas varillas montar las claras a punto de nieve. Echar una pizca de sal y empezar a batir cuando empiecen a estar firmes añadir el azúcar y seguir batiendo hasta que estén bien firmes (estarán a punto cuando demos la vuelta al bol y no caigan).
  5. Sacar la leche del congelador e ir añadiendo las claras poco a poco con movimientos envolventes hasta integrarlas bien.
  6. Servir en copas y espolvorear canela por encima.
  7. La cantidad de azúcar es orientativa, a nosotros nos gusta poco dulce pero si sois muy golosos podéis añadir un poco más.


miércoles, 29 de julio de 2020

QUICHE DE CALABACÍN, CEBOLLA Y BACON


Tengo invitados y no tengo ganas de complicarme la vida cocinando. Gran dilema. Y encima son invitados tiquismiquis, de esos que le buscan tres pies al gato. Creo que una quiche me sacará del apuro. Puedo improvisar una cena con los cuatro ingredientes que sé seguro que tengo en casa, porque a estas horas me da palo salir a comprar. Las quiches –hemos hecho ya cuatro en el blog y las podéis consultar en el apartado de “La A a la Z”- son tartas saladas fáciles de hacer. La clásica es la Quiche Lorraine pero podéis hacerla de cualquier otra cosa, verduras, marisco… o ésta de calabacín, cebolla y bacon con su inseparable queso. Seguro que acierto.

RECETA

.
INGREDIENTES
  • 1 plancha de masa  brisa
  • 2 calabacines (500 g)
  • ½ cebolla
  • 100 g de bacon
  • 3 huevos
  • 200 g de nata
  • 1 cucharada de queso rallado
  • Sal
  • Pimienta
  • Aceite de oliva virgen extra
.
PREPARACIÓN
  1. Echar un chorrito de aceite en una sartén, cuando esté caliente  añadir la cebolla cortada en láminas finas y dejar rehogar unos minutos. Echar el bacon troceado y  dejar unos minutos hasta que se dore.
  2. Lavar y secar los calabacines, cortarlos en rodajas no muy gruesas sin quitar la piel.
  3. Añadir a la sartén, salpimentar y dejar a fuego suave hasta que el calabacín esté al dente.
  4. En un bol batir los huevos, añadir la nata y la cucharada de queso rallado.
  5. En una fuente apta para el horno colocar la masa (si no lo vais a servir en esa fuente dejar el papel de la masa por debajo para poderla desmoldar fácilmente) . Echar la mezcla de calabacín, cebolla y bacon. Añadir por encima los huevos batidos con la nata y meter en el horno precalentado a 180º con aire durante 35 minutos (siempre dependiendo del horno). Si veis que no está acabada de cuajar y se dora demasiado, podéis bajar la temperatura del horno o poner un trozo de papel de aluminio por encima.