miércoles, 3 de marzo de 2021

PAN DE NUECES Y CHOCOLATE

Uno  de nuestros referentes a la hora de elaborar pan casero es Daniel Jordà, un prestigioso panadero barcelonés cuyos vídeos en Youtube son de lo más didáctico.

En esta ocasión hemos elegido un pan de nueces y chocolate ideal para acompañar desayunos o las meriendas de los niños. Este tipo de panes  suele ser más seco que los panes comunes ya que los frutos secos absorben la humedad de la masa, pero a nosotras nos ha parecido una delicia por el sabor y por el olor que ha quedado en nuestra cocina.

A la hora de realizarlo, aunque Daniel Jordà realiza todo el proceso de amasado de forma manual (podéis verlo en el video de Youtube), nosotras hemos utilizado la kichenaid, para hacerlo aún más sencillo. ¡Así no dará ninguna pereza ponerse manos a la masa!

RECETA

.
INGREDIENTES

   INGREDIENTES PREFERMENTO

  • 120 g de harina integral
  • 80 g de agua templada
  • 2 g de levadura fresca 

   INGREDIENTES PAN

  • El prefermento anterior
  • 300 g de harina panificable
  • 140 g de harina integral
  • 10 g de sal
  • 300-320 g de agua
  • 6 g de levadura fresca
  • 200 g de chocolate
  • 200 g de nueces

PREPARACIÓN
  1. La noche anterior preparar el prefermento y dejar en un frasco cerrado a temperatura ambiente hasta la mañana siguiente (10 o 12 horas).
  2. En el vaso de la Kichenaid con el gancho amasador mezclar todos los ingredientes menos las nueces y el chocolate. Cuando la masa se desprenda de las paredes y quede adherida al gancho parar la máquina y dejar reposar tapado durante 20 minutos. Si no se dispone de amasadora puede hacerse a mano con un poquito de paciencia.
  3. Poner en marcha de nuevo la máquina y amasar dos minutos, volver a dejar en reposo 20 minutos más.
  4. Repetir la operación una vez más.
  5. Poner en la encimera un chorrito de aceite y colocar la masa encima, estirarla con ayuda del rodillo en forma de rectángulo, echar una parte de las nueces y el chocolate y hacer tres dobleces para que los frutos secos se integren bien. Pasar el rodillo por encima, poner los frutos secos restantes y volver a hacer los tres pliegues volviendo a pasar el rodillo por encima.
  6. Meter en un bol untado con un poquito de aceite  y dejar reposar tapado durante una hora.
  7. Sacar la masa sobre la encimera, estirarla y hacer tres pliegues de nuevo para darle fuerza.
  8. Dejar reposar dentro del bol 1 hora más.
  9. Sacar y formar las piezas. Nosotras hemos hecho tres panes y los hemos colocado en moldes de papel. Dejar reposar entre 60 y 90 minutos.
  10. Hacer unos cortes con una cuchilla o un cuchillo afilado de un cm de profundidad. Meter en el horno con la bandeja caliente a 225º durante 25 minutos con vapor.


miércoles, 24 de febrero de 2021

BIZCOCHO CEBRA

Viendo las fotos es obvio entender porqué a este bizcocho se le llama “cebra”. Nacional Geographic es una revista de prestigio. De las cebras dice que “las rayas de cada espécimen son igual de únicas que las huellas dactilares, no hay dos iguales”. Con los bizcochos cebra ocurre lo mismo: no hay dos iguales. Por muchas veces que los hagáis nunca os saldrán idénticos. También dice la prestigiosa revista científica que las rayas sirven para camuflarse de los depredadores, sobre todo de las hienas y los leones. Nacional Geographic no dice nada de cuando un bizcocho cebra sale a la mesa. Los depredadores, también llamados comensales, babean de gusto, se relamen ante el festín que se avecina. Son hienas gourmet. Se ríen con esa risa característica que se les hiela cuando les proponéis un reto, una adivinanza: ¿las cebras son blancas con rayas negras o negras con rayas blancas? Depende de a quién le formuléis la pregunta. Según sostiene el paleontólogo Stephen Jay Gould en su ensayo “Dientes de gallina y dedos de caballo”, un africano os dirá que las cebras son negras con rayas blancas. Un hombre/mujer blanca os dirá todo lo contrario, que son blancas con rayas negras. Antes de que acabe la encuesta el bizcocho cebra habrá desaparecido. 


RECETA

.
INGREDIENTES
  • 4 huevos
  • 180 g de azúcar
  • 200 g de aceite de girasol
  • 100 g de leche
  • 300 g de harina de repostería
  • 20 g de cacao en polvo
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • Una pizca de canela en polvo
  • 2 cucharaditas de levadura Royal
  • Una pizca de sal

PREPARACIÓN
  1. En un bol mezclar los huevos y el azúcar y batir con unas varillas eléctricas o con Thermomix hasta que espumen y dupliquen su volumen.
  2. Añadir la leche, la levadura, la esencia de vainilla, la canela, la sal y el aceite. Mezclar con ayuda de una espátula.
  3. Dividir la masa en dos boles.
  4. Añadir al primer bol 175 g de harina tamizada que iremos mezclando poco a poco con una espátula y con movimientos envolventes.
  5. Nos quedarán 125 g de harina a la que añadiremos 20 g de cacao en polvo. Tamizar y añadir al segundo bol mezclándolo de la misma manera, poco a poco y con movimientos envolventes.
  6. Preparar un molde de 20 cm forrando la base con papel de horno y untándolo con spray o mantequilla.
  7. Echamos en el centro 3 cucharadas de la masa blanca, encima ponemos 3 cucharadas de la masa de cacao y así sucesivamente hasta acabar las dos masas. Al acabar de echar las masas dar unos golpecitos con el molde sobre la encimera para que asienten mejor.
  8. Meter en el horno precalentado a 160º durante 50 minutos con calor arriba y abajo. Comprobar pinchando con una brocheta si está bien hecho (si la brocheta sale limpia ya estará).
  9. Sacar y desmoldar dejándolo enfriar sobre una rejilla.



Fuente: Gorka Barredo: "¡Que viva la cocina!" 
GRIJALBO ILUSTRADOS. 2019