jueves, 26 de marzo de 2015

FINANCIERS



Me entraron ganas de hacer un dulce pequeñito, que engordase lo mínimo, y se me ocurrió hacer unos financiers, pastelitos cuya base es la almendra molida, y que deben su origen a los financieros que se movían a principios del siglo pasado por la Bourse de París y que se los zampaban sin parar como quién compra empresas en apuros.

“Ya está”, me dije. “Para inspirarme, nada mejor que acercarme a la Bolsa de Madrid y ver qué desayunan los magnates de las finanzas españolas”. O sea, que me acerqué a las cafeterías próximas al sancta sanctorum del Ibex-35 y ¡oh sorpresa!, todo el mundo pedía una cafelito y unos churros. Aquellos personajes no podían ser financieros de ninguna de las maneras. “!Claaaaaro!”, exclamé. “¡Si todos los financieros están desfilando por la Audiencia Nacional!”. Pues para allá que me fui. En los bares próximos a la Audiencia Nacional, lo que más abundaba era gente uniformada que desayunaba el consabido cafelito y unas porras. Lo de pedirse  unas porras era por no hacer un feo a la que llevaban colgando del costado, hermanada con una pistola. “Hay que ir a los orígenes, hay que viajar a la Bourse de París”, pensé. Dicho y hecho. Pero en las cafeterías cercanas a la Bolsa, los financieros pedían un café-au-lait y un croissant para desayunar. Nadie pidió esos pastelitos de almendra en forma de lingote de oro que habían vuelto locos en su día a los inventores del capitalismo. Decididamente, los tiempos estaban cambiando, pero a peor.


RECETA

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INGREDIENTES
  • 125 g de azúcar glas.
  • 85 g. de almendra molida.
  • 50 g. de harina tamizada.
  • Una pizca de sal.
  • 150 g de mantequilla sin sal.
  • 4 claras de huevo (unos 125 g.)
  • 1 cucharada sopera de pasta concentrada de fresa.
  • Fresas deshidratadas.
  • Un molde de silicona para mini financieros.
  • Una manga pastelera.
  • Azúcar glas para espolvorear sobre los financieros una vez fríos.
    ALMÍBAR:
  • 50 g de azúcar.
  • 50 g de agua. 

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PREPARACIÓN
  1. Poner en un cazo la mantequilla al fuego y dejar hervir hasta que tome un color tostado color avellana (mantequilla  noisette). Retirar del fuego y colar con un colador fino eliminando todas las impurezas que quedan en el fondo del cazo y dejar enfriar a temperatura ambiente.
  2. Mezclar el azúcar glas con la almendra en polvo, la harina y la pizca de sal.
  3. Batir las claras de huevo sin llegar a punto de nieve e incorporarlas a la mezcla anterior.
  4. Una vez mezclados, añadir la cucharada de pasta concentrada de fresa* y la mantequilla y volver a mezclar bien.
  5. Poner en una manga pastelera y dejar reposar en la nevera al menos una hora, aunque se puede dejar de un día para otro.
  6. Poner al fuego los ingredientes del almíbar, hervir unos minutos y retirar del fuego. Cuando esté templado el almíbar hidratar las fresas y dejarlas durante media o una hora.
  7. Precalentar el horno a 180 grados.
  8. Sacar las fresas del almíbar y secarlas con un papel de cocina.
  9. Poner la masa de la manga pastelera sobre el molde sin llenar toda su capacidad y colocar un trozo de fresa en el centro.
  10. Meter en el horno durante 8 o 10 minutos.
  11. Desmoldar y una vez fríos espolvorear un poco de azúcar.


* Hemos utilizado concentrado de fresa, pero hay infinidad de sabores. Con arreglo al sabor elegido así será el fruto que pongáis de adorno o, sencillamente, sin ningún sabor añadido y adornados con una almendra.




jueves, 19 de marzo de 2015

CALABACINES RELLENOS


Una vez puestos en el plato estos calabacines rellenos semejan barcas navegando. Sus bodegas van llenas de jamón de York, bacon y queso, ingredientes indispensables para una buena travesía. El calabacín sin embargo admite cualquier tipo de relleno en sus viajes al mundo de los sabores. El marisco le va que ni pintado. Y cuando estas naves vegetales están a rebosar hay que gratinarlas procurando que no se nos quemen y se vayan a pique. Tienen que llegar a su destino que no es otro que nuestro estómago. Que los vientos os sean favorables y que lleguéis a buen puerto.


RECETA

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INGREDIENTES
  • 4 calabacines pequeños.
  • 250 gr. de jamón York (corte algo grueso).
  • 8 lonchas de bacon.
  • 2 huevos.
  • 60 g. de queso rallado.
  • Perejil picado.
  • Miga de pan o una rebanada de pan de molde remojada en leche.
  • Una cebolla.
  • 40 g de de aceite de oliva.
  • Sal.
  • Pimienta negra.
  • Pan rallado.

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PREPARACIÓN TRADICIONAL
  1. Lavar los calabacines y partirlos por la mitad a lo largo.
  2. Poner en una cazuela agua a hervir y cuando hierva echar los calabacines y la sal y dejarlos 15 minutos. Pinchar con un tenedor para comprobar que estén tiernos. Dejarlos secar sobre un paño. Si tenéis un recipiente para hacerlos al vapor quedan más gustosos.
  3. Picar muy menudo la cebolla y el bacon.
  4. Poner en una sartén el aceite a calentar y rehogar la cebolla y el bacon.
  5. Picar el jamón muy menudito.
  6. Batir los huevos en un recipiente, añadir el jamón, la cebolla y el bacon rehogados, 50 g. de queso rallado, la miga de pan o la rebanada de pan de molde escurrida, la sal, la pimienta y el perejil y mezclar bien.
  7. Vaciar los calabacines con una cucharita o un vaciador y rellenar con la mezcla anterior *.
  8. Cubrir con un poco de pan rallado y los 10 g. de queso restante  y meter al horno hasta que estén doraditos (unos 20 minutos aproximadamente).

* Como podéis ver la pulpa retirada de los calabacines no la utilizamos, pero no la tiréis porque la podemos utilizar, junto con alguna otra verdura, para hacer un rico puré.



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PREPARACIÓN CON THERMOMIX
  1. Lavar los calabacines y partirlos por la mitad a lo largo.
  2. Cortar el jamón durante 3 segundos velocidad 4 y reservar.
  3. Poner 1 litro de agua en el vaso  y calentar durante 8 minutos, varoma, velocidad 1.
  4. Salar ligeramente los calabacines y poner  en el recipiente varoma durante 20 minutos, varoma, velocidad 1. Comprobar con una brocheta si están en su punto y reservar.
  5. Trocear en el vaso la cebolla y el bacon 4 segundos velocidad 5.
  6. Añadir 35 g. de aceite de aceite de oliva y programar 10 minutos giro  la izquierda velocidad cuchara, temperatura 100º.
  7. En un recipiente batir los dos huevos, añadir la cebolla y el bacon fritos, 50 gr. de queso rallado, la miga de pan o la rebanada de pan de molde escurrida, el jamón, la sal, la pimienta y el perejil y mezclar bien.
  8. Vaciar los calabacines con una cucharita o con un vaciador y rellenarlos con la mezcla anterior *.
  9. Cubrir con un poco de pan rallado y los 10 g. de queso restante  y meter al horno hasta que estén doraditos (unos 20 minutos aproximadamente).

* Como podéis ver la pulpa retirada de los calabacines no la utilizamos, pero no la tiréis que la podemos utilizar junto con alguna otra verdura para hacer un rico puré.