martes, 21 de febrero de 2017

OLIVADA


En todo el arco mediterráneo el olivo y consecuentemente el aceite han tenido una presencia fundamental en la comida de hogares modestos y de restaurantes de postín. De la aceituna se ha extraído todo su jugo. Literalmente. Es oro líquido. Pero de la pulpa de la aceituna, convenientemente acompañada de otros ingredientes, se extrae la olivada, una especie de puré de aceitunas que puede degustarse sobre una simple rebanada de pan tostado o bien acompañando una ensalada a modo de aliño, o sobre un plato de pasta, pizza o escoltando una carne o un pescado. Los ingredientes de la olivada son simples y baratos. Vamos, que están al alcance de todos. Las olivadas pueden ser negras o verdes, según la variedad de aceituna que elijamos. En la Provenza tienen un tipo de olivada llamada “tapenade” porque en la preparación ponen alcaparras. Y es que en lengua provenzal “tapéna” quiere decir alcaparra.

RECETA

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INGREDIENTES
  • 400 g de aceitunas negras de buena calidad.
  • 1 diente de ajo.
  • 10 g de piñones.
  • 6  lomos de anchoas en aceite.
  • 2 cucharadas del aceite de las anchoas.
  • 90 ml de aceite de oliva.
  • Una ramita de romero fresco. 


PREPARACIÓN
  1. Deshuesar las aceitunas.
  2. Triturar el ajo sin germen, los piñones, el romero (sólo las hojitas tiernas) y las anchoas.
  3. Añadir las aceitunas sin hueso y triturar a la vez que vamos añadiendo los dos tipos de  aceite poco a poco.
  4. Si el romero tiene flor podéis ponerla para adornar el plato.




domingo, 12 de febrero de 2017

GALLETAS DE SAN VALENTÍN


La de san Valentín es una fiesta un poco empalagosa, cursi. Hoy te quiero más que ayer, pero menos que mañana. Y si encima me haces un regalo…es para quererte el doble. Contrariamente a lo que se cree esta fiesta consumista no se la inventaron los directivos de los almacenes Galerías Preciados a mediados del siglo pasado para incentivar las compras algo alicaídas después del despilfarro navideño y de la cuesta de enero, no. Viene de mucho más atrás. Concretamente del año 494 cuando el papa Gelasio I estableció la celebración de la festividad de San Valentín el 14 de febrero para contrarrestar e incluso anular la festividad pagana de las Lupercales, que se conmemoraba el 15 de febrero y que recordaba la leyenda que contaba que una loba capitolina amamantó a Rómulo y Remo, fundadores de Roma.  Bueno, pues el papa en cuestión tomó a San Valentín como chivo expiatorio para hacer frente a la leyenda de la loba. ¿Y por qué a él, que había vivido en Roma en el siglo III? Pues porque el sacerdote San Valentín se dedicó a casar a los jóvenes enamorados, contraviniendo el decreto del emperador Claudio II que consideraba que los chicos solteros y sin ataduras familiares eran mejores soldados que los que tenían mujer y una retahíla de criaturas. O sea, “Roma, first” que diría Donald Trump de ser emperador de Roma en lugar de serlo de América. Total, que el bueno de San Valentín fue martirizado y ejecutado un 14 de febrero del año 270. Y aprovechando que se acerca el día del “hoy te quiero más…..” he caído en la tentación de regalarle a mi media naranja estas dulces galletas. Veis como el final me ha quedado cursi, empalagoso.


RECETA

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INGREDIENTES (para 55 galletas)
  • 110 g de mantequilla en pomada.
  • 110 g de azúcar glas.
  • 1 huevo.
  • ½ cucharadita de canela en polvo.
  • 3 o 4 clavos machacados.
  • 275 g de harina.
  • 45 g de Maicena.
  • Una pizca de sal.
  • Caramelos de colores machacados (en este caso, caramelos rojos).


PREPARACIÓN
  1. Mezclar a mano o con ayuda de un robot la mantequilla, el azúcar y la sal.
  2. Añadir el huevo, la canela, el clavo, la harina y la Maicena. Mezclar bien hasta conseguir una textura homogénea.
  3. Extender entre dos papeles de horno hasta conseguir un grosor de 4 mm y dejar  la masa extendida en la nevera durante una hora aproximadamente.
  4. El secreto de estas galletas está en trabajar la masa fría para que no se deformen.
  5. Cortar con un cortapastas en forma de corazón. Los recortes de masa que queden se pueden volver a unir, extender de nuevo y meter en la nevera para poder cortarlos con facilidad.
  6. Poner los caramelos en una bolsa de plástico y triturarlos con el mazo del mortero. Se pueden triturar con más facilidad con Thermomix.
  7. Rellenar el centro de las galletas con los caramelos triturados con cuidado de que no rebasen  para no manchar la galleta.
  8. Meter en el horno precalentado a 170º hasta que se doren.
  9. Sacarlas y ponerlas a enfriar sobre una rejilla.