lunes, 5 de diciembre de 2016

ALMENDRAS TOSTADAS AL PIMENTÓN


Hay productos imprescindibles en nuestra cocina pero a los que, por estar tan presentes entre nuestros fogones, no solemos darles la importancia debida. Este sería el caso de la almendra. Cuando hicimos la receta de la “Crema de almendras” ya glosábamos sus virtudes. Decíamos que buena parte de nuestra repostería está basada en la almendra. Recordad sin ir más lejos la Tarta de Santiago, los Panellets, los Carquiñolis  o los turrones. La almendra también forma parte de picadas y salsas que acompañan muchos guisos. A la almendra se la exprime hasta extremos insospechados, de ahí la leche de almendras, salvavidas de los intolerantes a la lactosa. Las almendras pueden ser festivas como en el caso de las “Garrapiñadas” o ligero acompañante de un vermú cuando las comemos tostadas y saladas. Es el caso que hoy nos ocupa. Brindemos por ellas.

RECETA

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INGREDIENTES
  • 500 g de almendras crudas sin piel.
  • 1/ 2 cucharadita de sal gruesa.
  • ½ cucharadita de pimentón de la Vera.
  • Aceite de oliva.


PREPARACIÓN
  1. Echar en un mortero la sal y el pimentón, machacar hasta conseguir un polvo fino. Reservar.
  2. Calentar el horno a 180º.
  3. Poner las almendras en la bandeja del horno. Echar un chorrito de aceite por encima y mezclar bien para que todas ellas queden bien impregnadas.
  4. Extenderlas en la bandeja en una sola capa y meter en el horno a tostar (unos 10 minutos aproximadamente); si en ese tiempo no quedan doradas, dejar unos minutos más vigilando que no se quemen.
  5. Sacarlas del horno, ponerlas sobre papel absorbente y después pasar a un bol.
  6. Espolvorearlas inmediatamente con la sal y el pimentón removiendo para que queden sazonadas por igual.
  7. Servir templadas o frías. Están más buenas recién tostadas pero en un tarro hermético pueden durar unos días.




miércoles, 30 de noviembre de 2016

DOS MILLONES DE VISITAS, DOS MILLONES DE GRACIAS


Nuestra vida está regida por números. La fecha de nuestro nacimiento. Las notas del colegio, el instituto, la universidad. El DNI. El número de la tarjeta de la Seguridad Social. El de la libreta de ahorro o cuenta bancaria. El día de nuestra boda y el del nacimiento de nuestros hijos. La matrícula del primer coche. Y, últimamente, las contraseñas de teléfonos, tabletas y ordenadores. Todo gira alrededor de las cifras. Los blogs, también. El servicio de estadísticas de cada uno cuenta, detalla el volumen de visitas, su procedencia, los comentarios y cuáles son las entradas más vistas. Lo hace por sí solo. Los humanos no intervenimos para nada. Y ahora resulta que este contador interno del blog Juegodesabores.es nos dice que hemos llegado a los dos millones de visitas. ¡Increíble!. Cuando nos metimos en esta aventura desconocíamos el alcance que tendría nuestra iniciativa. Lo hicimos un poco para los amigos que nos pedían recetas y para que se ahorrasen el tener que escribirlas. Pero ahora resulta que aquel grupo de amigos/as se ha multiplicado hasta extremos inconcebibles. Dos millones de visitas es una cifra mágica, redonda, que nos estimula a seguir por este camino. A todos los que se han asomado a esta página web sólo podemos decirles: dos millones de gracias.