
Hay dos maneras de hacer esta
receta. La simple y la menos simple. La primera consiste en comprar el pulpo ya
cocido y la salsa romesco de bote. Tanto el uno como la otra salen bien. La
receta menos simple es hacer tú la salsa romesco y hervir el
pulpo que previamente habremos “asustado” tres veces cuando esté en agua
hirviendo . Eso se hace para ablandar la carne de este cefalópodo
interrumpiendo unos instantes su ebullición con lo que se consigue el punto
óptimo de cocción. No es nada complicado y el resultado está de vicio.
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 | INGREDIENTES |
- Un pulpo de un kilo
- Tres patatas medianas
- Salsa romesco
- Sal
 | PREPARACIÓN |
- Lavar bien el pulpo que
habremos congelado con anterioridad. Poner agua a hervir y cuando hierva añadir
la sal. Cuando vuelva a hervir de nuevo “asustar” el pulpo, introduciéndolo en
el agua hirviendo unos segundos y repetir esta operación tres veces.
- Dejar hervir el pulpo una
media hora más.
- Mientras, cocer las patatas
enteras. Una vez cocidas, pelarlas y cortarlas en rodajas.
- Poner una base de salsa
romesco en un plato o fuente. Encima las rodajas de patatas, un poco de sal
Maldon sobre las patatas (opcional), el pulpo cortado y agregar por encima un
poco más de salsa.
 | CONSEJO |
- Para simplificar este plato
se pueden comprar las patas de pulpo ya cocidas, así como la salsa romesco ya
preparada.
me encanta este plato!! tanto la versión fácil como la menos fácil, se ve sensacional
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